domingo, 2 de junio de 2013


LA CASA DE Mi MADRE.

La casa de mi  madre

estaba sobre un barranco

un gigante algarrobo

la protegía del viento

techo de fibras tejidas

tablas de cedro la cubrían

fuertes horcones  de caoba

sostenían esta armazón

una cocina inmensa

donde había un fogón de leños

debajo del barranco corría

un arroyuelo de agua cristalina

cobijado por árboles de mamoncillo

guanábana, mango, tamarindo

un hermoso limonero  nos regalaba

azahares y sueños de luna.

La casa de mi madre vive en mis recuerdos.

 

 

 

 

jueves, 16 de mayo de 2013

Mis sueños y mis palabras encuentran eco en cada callejón de la vieja ciudad...
                                           GIOCONDA CARRALERO

miércoles, 3 de abril de 2013


Camino en el tiempo

Camino en el tiempo,
Me acompañan sueños.
Mariposas  blancas, niños
que me cuentan, sus deseos:
trepar a un ciruelo
empinar papalotes.

Personas adultas
con miradas tristes
porque se quebraron sus anhelos.

Madre y padre que quieren encontrarse
 más allá del pensamiento.
 El amor de  la abuela,
las sonrisas de mis hijos.
Gatos de jade, de ónix,
 dorados,  plateados…
Payasos de  porcelanas.
Cofres de plata.
Sueños de luna.
Caballos que corren
sobre  cerros lejanos.
Peces que saltan, vuelan
sobre el azul Caribe.
Voces que perduran
en las noches  sombrías.

Voy en el tiempo con mis maletas llenas,
dispuestas a dejarlas al niño travieso
que me dice: -¡Detente!
También se llama Tiempo.







"Oh, qué hermosa gratitud la de los niños, la pura gratitud no envenenada."                           José Martí.

"El puñal que se clava en nombre de la Libertad, se clava en el pecho de la Libertad."
                                                          JOSÉ MARTÍ

sábado, 16 de julio de 2011

Poemas.

DEJÁ -VÚ.

Anoche, volví a galopar
sobre los hombros de mi padre.
Encontré a la niña de trenzas negras
Dancé descalza sobre confetis, caramelos,
visité sitios lejanos,
donde habitan mariposas azules,
bosques con lagos transparentes.
Destejí quimeras infantiles olvidadas,
lanzadas al viento,
en un papalote de sueños.

AMANECER.
Amaneció la ciudad que me cobija -fría,
los recuerdos llaman,
Palabras perdidas,
que ni siquiera
escaparon de mis labios.
Después de visitar
algunas tierras
como otros errantes – digo-
lo mejor de mi quedó allá,
al amparo del pueblo,
perdido entre cerros.
Madre, no le di el beso de despedida.
Padre, retoña cada mañana,
esperando al hijo
que vive allá lejos,
donde sus ojos tristes
no alcanzan ver.



OCASO.
Runa se sienta
en la arena
frente al mar
gris azul.
El Sol se escondió
tras el tornadizo horizonte.
Ahmed, pesca
un pez dorado
en la laguna
de aguas dulces
le quita el anzuelo
lo ve perderse
a lo lejos.
Libia, camina
por las estrechas calles
Los perros callejeros,
huelen las aceras
los troncos de los árboles
que se encuentran
en los parques.
aúllan como lobos
en las noches.